Apenas iba a cumplirse el mes de la muerte de mi madre cuando mi papá nos salió con la novedad de que se quería casar con la señora que nos ayudaba con el aseo. Ante nuestra negativa rotunda, nos jugó chueco: invitó a toda la parentela a una comida, supuestamente para convivir. Pero, para sorpresa de todos, en plena sobremesa sacó el testamento y nos soltó la bomba enfrente de toda la familia…